17 de julio de 2026
La cuenta atrás para digitalizar la documentación de transporte ya ha empezado
- A partir del 5 de octubre de 2026, el documento de control del transporte de mercancías por carretera deberá gestionarse en formato electrónico, acelerando la transición hacia una operativa sin papel.
- El reto para las empresas será cumplir con la norma sin añadir más tareas manuales, herramientas desconectadas ni complejidad a la gestión diaria.
- TransDoc by SEIDOR automatiza desde SAP la generación, firma, seguimiento y custodia de la documentación para ganar eficiencia, trazabilidad y control.
Durante años, la documentación asociada al transporte de mercancías ha convivido con papeles, correos electrónicos, documentos escaneados, firmas pendientes y archivos repartidos entre distintos sistemas. Mientras la operativa seguía funcionando, muchas empresas han asumido esta complejidad como parte inevitable del día a día. Pero ese margen empieza a agotarse.
A partir del 5 de octubre de 2026, el documento de control administrativo del transporte de mercancías por carretera deberá emitirse y gestionarse en formato electrónico. Y, desde julio de 2027, el reglamento europeo eFTI impulsará un marco común para que las administraciones acepten información logística en formato digital.
El cambio afecta a cargadores, transportistas, operadores logísticos y empresas con flota propia que gestionan documentación vinculada a expediciones, entregas, albaranes, certificados o facturación. Sin embargo, el reto va mucho más allá de sustituir el papel por archivos electrónicos. Se trata de digitalizar sin complicar todavía más la operativa.
Desde SEIDOR observamos que muchas organizaciones ya no se preguntan únicamente qué deben hacer para cumplir, sino cómo abordar el cambio sin generar más carga administrativa para equipos sometidos a presión sobre plazos, costes, trazabilidad y nivel de servicio.
El problema no es el papel, sino el descontrol documental
Digitalizar no significa simplemente escanear un documento o convertir una carta de porte en un PDF. Implica saber qué documentación se ha generado, quién debe firmarla, qué información falta, en qué punto se encuentra, dónde queda almacenada y cómo recuperarla ante una inspección, una incidencia o una reclamación.
En muchas compañías, este circuito todavía depende de tareas manuales y procesos poco integrados. Un documento puede generarse en el sistema de gestión, enviarse por correo, completarse en carpetas compartidas, firmarse mediante una herramienta externa y archivarse en un repositorio desconectado de la operación que lo originó.
El resultado es conocido: firmas que se retrasan, versiones diferentes de un mismo documento, información incompleta, archivos difíciles de localizar y profesionales que dedican tiempo a perseguir evidencias en lugar de gestionar la operación.
En organizaciones con múltiples transportistas, centros, rutas o destinatarios, esta dispersión se convierte rápidamente en una fuente de ineficiencia. La dificultad no está solo en encontrar un archivo, sino en comprobar si contiene la última información, si ha sido firmado por todas las partes y si está vinculado a la expedición correcta.
Con el nuevo marco regulatorio, estas limitaciones podrán convertirse también en un riesgo de cumplimiento.
Digitalizar mal también puede generar más trabajo
Uno de los principales riesgos de esta transición es quedarse a medio camino: eliminar el papel, pero conservar el mismo proceso manual.
Si una empresa genera los documentos en un sistema, los envía desde otro, recoge las firmas por canales externos y archiva las evidencias en repositorios separados, la digitalización puede crear más complejidad, no menos. El soporte cambia, pero el problema permanece.
La clave está en integrar el proceso documental con la operativa real. La generación, firma, seguimiento y custodia debe formar parte del flujo habitual de trabajo, sin obligar a los usuarios a abandonar constantemente el entorno desde el que gestionan expediciones, entregas o transportes.
También debe facilitar la participación de todos los actores implicados. Un documento puede requerir información o validaciones antes de la salida, durante la carga o en el momento de la entrega. La digitalización debe permitir esa colaboración sin perder la vinculación con la operación original.
Es en ese punto cuando deja de ser una obligación administrativa y empieza a aportar valor al negocio.
Automatizar desde SAP para ganar trazabilidad y control
Para las empresas que trabajan con SAP, integrar el proceso documental con el ERP evita que la documentación de transporte se gestione como una capa externa y permite incorporarla al flujo en el que se administran las expediciones.
TransDoc by SEIDOR automatiza desde SAP la generación, firma, seguimiento y custodia de esta documentación. La solución permite crear los documentos necesarios a partir de expediciones o transportes ya registrados e incorporar albaranes, certificados u otros anexos asociados a la operación.
Los equipos pueden consultar desde un entorno centralizado el estado de cada documento, identificar firmas pendientes, revisar el histórico, controlar incidencias y acceder a la información cuando sea necesario. Así se evita reconstruir el estado de una expedición a partir de correos, carpetas compartidas o intercambios dispersos.
Cada documento queda vinculado al proceso que lo origina, aportando una visión más clara de la información disponible y las acciones pendientes, al tiempo que reduce la intervención manual y el riesgo de error.
La integración facilita también que cargadores, transportistas y destinatarios intervengan durante las fases de carga, tránsito y descarga, completando información o incorporando validaciones, incluso desde dispositivos móviles.
Una vez finalizado el circuito, la documentación queda almacenada para su consulta y custodia, preservando el vínculo con la expedición y facilitando su recuperación ante cualquier requerimiento posterior.
De una obligación normativa a una mejora operativa
La digitalización de la documentación de transporte ya no es una tendencia a largo plazo. Es un cambio regulatorio con impacto directo sobre la actividad logística de muchas empresas.
Pero la cuenta atrás no debería interpretarse solo como una presión normativa. También representa una oportunidad para corregir ineficiencias normalizadas durante años: documentos duplicados, firmas pendientes, información dispersa, escasa visibilidad y procesos demasiado dependientes de la intervención manual.
Las organizaciones que se preparen con antelación llegarán a octubre de 2026 con un modelo documental más sólido e integrado. Podrán identificar qué tareas siguen siendo manuales, qué información permanece desconectada de SAP y qué puntos pueden dificultar el cumplimiento o ralentizar la operativa.
En SEIDOR acompañamos a las empresas en esta transición mediante soluciones integradas con SAP que permiten simplificar el cambio, automatizar procesos y gestionar la documentación con la trazabilidad y la seguridad que exige el nuevo contexto regulatorio.
TransDoc by SEIDOR permite abordar la adaptación desde el propio entorno de gestión empresarial, reduciendo tareas manuales y ofreciendo una visión centralizada sobre documentos, firmas e incidencias. De este modo, el cumplimiento se incorpora a la operativa sin convertirse en un proceso paralelo.
La cuenta atrás ya ha empezado. La diferencia estará en llegar a la fecha con una solución improvisada o con un modelo documental digital preparado para cumplir, escalar y aportar valor desde el primer día.
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